Por qué tu tarifa no es tu sueldo dividido entre 160
El error clásico al independizarse es tomar el sueldo mensual que se ganaba en nómina, dividirlo entre las horas del mes y cobrar eso. El resultado es una tarifa que no alcanza, y la razón es que como empleado muchas cosas estaban pagadas por otro.
Como freelance pagas tus propios impuestos, tus vacaciones, tus días de enfermedad, tu equipo, tu software, tu contador y los periodos sin clientes. Y sólo puedes facturar una fracción de tus horas: buscar clientes, cotizar, ir a juntas y llevar la administración son horas trabajadas que nadie te paga.
Un 70% de aprovechamiento es una cifra realista para alguien establecido. Al empezar suele ser bastante menor.
Cobrar por proyecto en vez de por hora
La tarifa por hora es la base para calcular, pero no siempre la mejor forma de cobrar. Cuando cobras por hora, mejorar tu velocidad reduce tus ingresos: te castiga por ser bueno.
Usa la tarifa por hora para estimar internamente cuánto vale un proyecto, y cotiza un precio cerrado. Si el proyecto te toma menos tiempo del previsto, el beneficio de tu experiencia es tuyo.