Qué es la regla 50/30/20
Es un método de presupuesto que reparte tu ingreso neto en tres bloques: 50% a necesidades, 30% a deseos y 20% a ahorro o pago de deudas. Su virtud no es la precisión, sino que cabe en la cabeza: no hace falta llevar registro de cada café.
Las necesidades son lo que no puedes dejar de pagar sin consecuencias graves: vivienda, comida, servicios, transporte al trabajo, salud. Los deseos son todo lo que mejora tu vida pero podrías recortar: restaurantes, suscripciones, ocio, compras.
El ahorro incluye el fondo de emergencia, las inversiones y los pagos a deuda por encima del mínimo. Esa distinción importa: pagar el mínimo de la tarjeta es una necesidad; pagar de más es ahorro, porque reduce intereses futuros.
Cuando los números no cuadran
En México, y sobre todo en las grandes ciudades, la vivienda sola puede llevarse más del 50%. Si tus necesidades se pasan, el reparto no está roto: te está diciendo dónde está la presión.
Ante eso hay tres palancas y ninguna es cómoda: bajar el costo fijo más grande (normalmente la vivienda o el transporte), aumentar el ingreso, o aceptar temporalmente un ahorro menor al 20% con un plan explícito para volver. Lo que no funciona es no mirarlo.
- Empieza por el fondo de emergencia: de tres a seis meses de gastos fijos
- Una deuda con interés alto rinde más que casi cualquier inversión: liquidarla es ahorrar
- Automatiza el ahorro el día de la quincena, no a fin de mes con lo que sobre